Una búsqueda tiene que ser eso, me refiero no recuerdo cómo empezó o cómo se fue reemplazando una idea una percepción a un deseo conocido que apenas recordaba... es diferente, lo sé porque ahora las horas se hacen minutos en su compañía y se tornan eternos cuando a través del cristal, miro la ciudad, y ella no está. ¿En dónde empezamos? Inesperada sonrisa, una apertura que da paso a la vulnerabilidad tu boca que se acerca y permanece allí. Nada más importa excepto el deseo por cuidarte y de acariciar tu rostro te lastimaron y lo entiendo te entiendo, hoy más que antes. Dejemos atrás lo vivido y si quieres te canto al oído improviso, que fluya, permítete sentirlo permíteme vivirlo sin que nada más importe no, está noche que nada más importe.