Es curioso como algunos recuerdos permanecen a pesar del paso de los años momentos inolvidables que se sienten más vivos incluso que lo experimentado en el corto plazo la lluvia, por ejemplo, me recordó que a mis 33 años he amado. En alguna estapa de mi vida amé y fui amada y tengo el recuerdo grabado así como el sonido de su sonrisa mientras caminábamos bajo la lluvia... Sé que ella ya no es la mujer del recuerdo ni yo tampoco y está perfecto a todos nos toca aprender en algún momento incluso si a veces, por aferrarnos al sentimiento tardamos demasiado en aceptar que ya somos parte del olvido.
De alguna forma me calma saber que no te encuentro en ciertos espacios la mente traiciona por momentos recuerda tu nombre recuerda el sonido de tu risa y cuesta... se hace de noche mi mejor compañía y en esa lucidez me permito avanzar despacio a todo lo que tú no eres y cuesta... especialmente cuando de pronto un tema en común se presenta y tu voz está ahí, tantas veces escuchada tantas veces sentida tiempos perfectos culminados soltarlo es parte del proceso y aquí permanezco noche de luna llena buscando el tiempo perdido permanezco.