Sé que a esta hora descansas,
kilómetros de distancia
entre nuestros cuerpos;
sin embargo,
el anhelo por abrazarte
se incrementa con el paso del tiempo.
Ahora solo me acompaña
el fuerte deseo por recostarme a tu lado,
susurrarte al oído que me tienes en tus manos,
mientras la noche fría se hace presente,
a ti te digo
búscame en tus labios,
donde dulcemente
supiste quitarme el aliento.
Ahora no preciso nada
si puedo reposar en tu pecho,
si tu mirada me encuentra
para luego dibujar
una sonrisa en tu rostro,
cosas sencillas que me devuelven la calma,
renuevan la confianza.
Se va haciendo tarde,
mientras en mi cama
intento apaciguar el sentir del corazón,
búscame en tus labios, te lo pido,
que yo me aferro al deseo por verte
así sea en sueños,
al abrazo inesperado,
besos cálidos que reconfortan mi alma
pequeños detalles que, tiernamente,
de vez en cuando,
tú me sabes regalar.
Me pregunto si lo que compartimos permanecerá en mí con el paso del tiempo. Sí, te entiendo, de solo mencionarlo es para que me mandes al carajo lo sé, lo sé. Supongo es mi manera de defenderme, escudo que se crea tras recibir tiernos besos de tu parte, no, no es que yo desee apartarte, bien sabes que podría permanecer aferrada a tu pecho, volver todos los dias a tus besos, acariciar profundamente tu ser llenándote toda de mí. Y es que yo me quedaría allí en tu mirada, posiblemente me equivoque pero tus ojos me dicen que es mutuo; sin embargo, aquí me encuentro mientras la distancia física nos separa. Cierro mis ojos y araño el sentimiento en silencio, a oscuras te recuerdo, te encuentro y te siento, palabras que alimentan mi voluntad por quererte. Naturaleza humana, supongo o dime qué puedo decirle a mi corazón esta noche, mientras observo las huellas que tus besos han marcad...
Comentarios
Publicar un comentario