Tan especial y única,
lo repetiría mil veces
y aún así,
no lograría expresar con precisión
lo que ella significa para mí.
Delicada y atenta cuando quiere
el mundo es mío cuando
sabe darse toda
y me envuelve en su pecho,
entonces yo me siento
la mujer más afortunada
por tenerla en mi vida,
día a día, el sueño recurrente.
Tan profundo ha calado
que deseo demostrarle
el sentimiento siempre,
pero me detienes y te detienes...
Reconozco que es precisamente allí
que no sé cómo actuar
ante la brusquedad del cambio,
una distancia que vas creando
cuando más felices somos,
una suerte de mecanismo de defensa
y cuestiono mi actuar
al punto de preguntarme si en algo te fallé.
Apenas me miras
como si no quisieras que descubra
el gran secreto de tus ojos,
aquél que sabes entregarme
cuando, a solas,
besas mi rostro
y tu cuerpo se hace uno con el mío.
Me pregunto si lo que compartimos permanecerá en mí con el paso del tiempo. Sí, te entiendo, de solo mencionarlo es para que me mandes al carajo lo sé, lo sé. Supongo es mi manera de defenderme, escudo que se crea tras recibir tiernos besos de tu parte, no, no es que yo desee apartarte, bien sabes que podría permanecer aferrada a tu pecho, volver todos los dias a tus besos, acariciar profundamente tu ser llenándote toda de mí. Y es que yo me quedaría allí en tu mirada, posiblemente me equivoque pero tus ojos me dicen que es mutuo; sin embargo, aquí me encuentro mientras la distancia física nos separa. Cierro mis ojos y araño el sentimiento en silencio, a oscuras te recuerdo, te encuentro y te siento, palabras que alimentan mi voluntad por quererte. Naturaleza humana, supongo o dime qué puedo decirle a mi corazón esta noche, mientras observo las huellas que tus besos han marcad...
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