¿Y si nos damos permiso
para rompernos y llorar?
Suena una canción que me acompañó
a escribir un par de poemas
hace unos meses,
eran otros tiempos,
otro el sentimiento
y, me atrevería a decir, otra Pamela.
Esta vez desgarra el alma
que solía albergar la más grande ilusión,
posiblemente porque hay afecto,
porque permaneces en mi pecho,
coincidencia que suene este tema
en estos momentos,
hay ciclos que deben cerrarse, me dicen,
mientras nuestros momentos
se me muestran como una película.
¿Y si me doy el permiso
de romperme y llorar?
Esta vez ya no en tu pecho,
esta vez no, aunque permanezca
el sentimiento.
Me pregunto si lo que compartimos permanecerá en mí con el paso del tiempo. Sí, te entiendo, de solo mencionarlo es para que me mandes al carajo lo sé, lo sé. Supongo es mi manera de defenderme, escudo que se crea tras recibir tiernos besos de tu parte, no, no es que yo desee apartarte, bien sabes que podría permanecer aferrada a tu pecho, volver todos los dias a tus besos, acariciar profundamente tu ser llenándote toda de mí. Y es que yo me quedaría allí en tu mirada, posiblemente me equivoque pero tus ojos me dicen que es mutuo; sin embargo, aquí me encuentro mientras la distancia física nos separa. Cierro mis ojos y araño el sentimiento en silencio, a oscuras te recuerdo, te encuentro y te siento, palabras que alimentan mi voluntad por quererte. Naturaleza humana, supongo o dime qué puedo decirle a mi corazón esta noche, mientras observo las huellas que tus besos han marcad...
Comentarios
Publicar un comentario