De súbito apareció en mi mente todo un poema para escribirte, sin darme cuenta, me encontraba frente a ti recitándolo tímidamente, apenas te miraba porque ya sabes como me comporto cuando me sonrojo o los hoyuelos que se forman en mis mejillas cuando me sacas una sonrisa. Instante perfecto para reposar mi cabeza en tus piernas mientras te confieso que no logro escapar de una pesadilla, va acabando con mi paz, sabes, enferma el corazón a pasos agigantados y toda mi experiencia no es capaz de hacerle frente a la soledad que habita en mi pecho, por eso te pido, cariño que esta noche dejes de lado los miedos y te acuestes aquí conmigo, no vaya a ser que el mal sueño recurrente que significa tu partida termine alcanzándome y siendo parte de mi día a día.