Es precisamente en este momento
en que estoy recostada a tu lado
donde puedo afirmar
que es el momento más calmado de mi día
tu respiración, tan cerca
la siento tan mía
que no hay pena ni angustia en el corazón.
Mezcla de emociones positivas,
sensaciones que se ven reflejadas
en la sonrisa con la que despierto cada mañana,
permanecer así, cariño, con este querer...
Tan dulce puedo ser y creo demostrartelo
en la forma tan tierna con la que te hablo,
lo adoramos,
largas conversaciones donde te expreso
lo hermosa que eres para mí,
es afecto y como efecto
surge el deseo por abrazarte a la distancia,
cuidarte incluso con el pensamiento
aceptando que no puedo callar mi corazón,
intenso y soñador,
permanecer, cariño,
envueltas en este querer,
día tras día, siempre.
A esta hora deberíamos estar juntas recostadas de lado, mis labios reencontrándose con tu espalda y el aroma de tu cuerpo invitándome a sentir la calidez de tu existir. Dulce sensación en mis manos, un movimiento que modifica su velocidad ante la voz entrecortada, la respiración acelerada, el latir de tu pecho, la vibración del cuerpo. Así deberíamos estar juntas, mientras entre gemidos mi nombre es pronunciado, allí, donde los cuerpos estorban beso tu alma y te proclamas mía, allí, tras una sonrisa cómplice me confieso tuya, en tus labios que eché tanto de menos, en el amor que siento por ti, cuando simplemente somos y nada más importa. A esta hora, en que no hay mayor anhelo que expresarte el sentimiento, me quedo en silencio, mientras envidio a todo aquel que puede descansar al lado del ser querido.
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