¿A quién quiero engañar?
Decirte que no te pienso
es mentirme
es lastimarme,
es oprimir el corazón.
Intentar asfixiarlo no es lo mío,
no puedo burlar a los sentimientos,
lo sabes perfectamente
porque mi mirada me delata
y aunque lo he intentado,
cariño mío, espero entiendas
que no puedo.
Me ganan las emociones
el deseo por querer tomar tu mano,
por besarte apasionadamente
mientras te acerco
acariciando tu cintura...
Me gana el recuerdo
tu voz que me pide tanto
¿A quién intento engañar?
Ya es de noche
y un anhelo profundo me acompaña
la vida es una, sabes
en esta oscuridad
ojalá volvieras a ser tú.
A esta hora deberíamos estar juntas recostadas de lado, mis labios reencontrándose con tu espalda y el aroma de tu cuerpo invitándome a sentir la calidez de tu existir. Dulce sensación en mis manos, un movimiento que modifica su velocidad ante la voz entrecortada, la respiración acelerada, el latir de tu pecho, la vibración del cuerpo. Así deberíamos estar juntas, mientras entre gemidos mi nombre es pronunciado, allí, donde los cuerpos estorban beso tu alma y te proclamas mía, allí, tras una sonrisa cómplice me confieso tuya, en tus labios que eché tanto de menos, en el amor que siento por ti, cuando simplemente somos y nada más importa. A esta hora, en que no hay mayor anhelo que expresarte el sentimiento, me quedo en silencio, mientras envidio a todo aquel que puede descansar al lado del ser querido.
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