No voy a pasarme de lista y negaré que te extraño, lo hago, pero qué exactamente. Podría detenerme en tus besos y en la tierna forma que tienes para acariciar mi rostro pero no es precisamente lo que echo de menos. Me gustaba escucharte, sabes sentirte libre mientras me contabas tus sueños y miedos, incluso tu día a día, yo adoraba que me sorprendieras con un mensaje o una llamada un deseo constante por conectarnos por mantener el vínculo, en dónde quedaron esos días, me lo pregunto, no hay instante en que no los eche de menos, más allá de la bella conexión que me permitió entregarme como nunca antes lo había hecho.